23 febrero 2012

Un poco de optimismo

Hace ya varias semanas que la cosa no anda bien. Lo veo en la gente que me rodea, en el trabajo, en la familia. A quien no le ha tocado algo, le está rondando, que diría mi abuela. El resultado: los ánimos cada vez más encrespados, la moral por los suelos y las ganas, bueno... las ganas se perdieron hace ya tiempo.

Es lo que nos ha tocado vivir. No son tiempos agradables, y a tenor de lo que está sucediendo estos últimos días, es probable que nos esperen tiempos duros.

Estamos completamente intoxicados de malas noticias: la economía, los desmanes de nuestros gobernantes, crisis, recortes, injusticias, corrupción. Todo el mundo se pregunta qué se puede hacer. Y en el fondo, todos nos sentimos decepcionados o frustrados porque, día a día, vamos descubriendo que poco o nada podemos hacer. La maquinaria está bien montada para que siga funcionando a gusto de unos pocos.

Pero sí podemos hacer algo: mantener una actitud positiva y un poco de optimismo. De ésta no nos van a sacar nuestros gobernantes, eso está claro. No les interesa. De ésta saldremos nosotros, con nuestros propios medios, volviendo a una economía de barrio, transmitiendo unos valores a los nuestros, demostrando a los que nos rodean que con tesón, con trabajo y con un poquito de buen humor se consigue bastante más que con mala leche, con quejas o con la pereza y la desgana que da un ánimo oscuro.

Ocupad vuestro tiempo y vuestras cabezas en algo que os haga sentir bien, y si puede ser productivo, pues mejor. Mirad a vuestro alrededor. Hay miles de cosas por hacer. Hay miles de cosas por cambiar. Y eso sólo se puede hacer desde abajo. Trabajando con el que protesta porque su barrio no está en condiciones, o junto con el que ayuda en una ONG en su tiempo libre. Estad informados, pero no hasta el hartazgo. Estad dispuestos a echar una mano a los que lo necesiten. Estad de parte de los que necesitan ayuda o de los que tienen razones. Usad el sentido común y la sensatez. No os dejéis llevar por el pesimismo y la desgana.

De ésta salimos. Entre todos. De cosas peores hemos salido.

Haced cualquier cosa para alejar los malos augurios antes que sentaros a ver Gran Hermano o Sálvame, insensatos!!! Eso es el opio del pueblo.

Ah!! Y huid de los agoreros, de los negativos, de los que os dirán continuamente que todo esto es culpa nuestra. No es verdad. A ellos les interesa que las cosas no cambien. No tengáis miedo a mostrar vuestro optimismo. Sed solidarios. Si recibís críticas, es que vais por buen camino...

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