04 septiembre 2011

Por los que se fueron

Dice el poeta: "Somos el tiempo que nos queda". No estoy de acuerdo del todo.
También me dijo un hombre sabio: "Un día te despertarás y te darás cuenta de que la vida se te ha escapado entre las manos, mientras estabas a otras cosas". Tampoco estoy de acuerdo del todo.

Está bien que hagamos parada en el camino para recordar a los que quedaron en él, a los que ya no están.

Pero debe ser el respiro del peregrino, para tomar aliento, apoyarse en el cayado, contemplar, reflexionar, y entender que ellos también caminaron en su día. Y luego, seguir adelante, con los ánimos renovados y una sola idea: que lo importante es el propio camino y no el destino. Y que cuando encuentres obstáculos, cuando creas que ya no puedes continuar andando, siempre encontrarás una mano que te ayudará a seguir. Y lo hará porque te quiere y porque un día esa persona también entendió que la forma en que recorras el sendero es lo que te convierte en lo que eres.

Hoy toca sentarse y recordar. Por los que ya llegaron al final de su camino. Hoy es noche de melancolía, al lado del fuego, rememorando sus buenos momentos, porque así les habría gustado a ellos.

Mañana, como buen caminante, toca levantarse al alba, espantar los miedos y el frío, apretar los dientes, agarrar el cayado y esa mano tendida y seguir adelante. Porque la belleza del sendero lo merece. Ellos ya llegaron a su destino y lo entendieron.

Entendieron que somos peregrinos. Somos lo que hemos vivido por el camino y lo que en el camino nos queda por vivir. Que de cada caída se aprende, que  la fortaleza del ser humano reside en la increíble capacidad que tenemos para enfrentarnos a la adversidad. A ellos les hubiera gustado que esa dura lección nos acompañe, y nos enseñe que recorrer el sendero, unas veces con gozo, otras con desánimo, unas con alegría, otras con dolor, con la gente que te quiere, y con ellos mismos, que nunca han dejado de andar a nuestro lado, es el destino de todo peregrino.

Y por ellos, esta noche encendemos un fuego y nos dejamos llevar por la melancolía. Y también por ellos, mañana nos levantaremos temprano y seguiremos disfrutando del camino... juntos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Joder tío, como escribes!!!Es
tuyo o copiado. Y te lo digo en serio. Si es tuyo...chapeau.
MoiSES SESgado