19 septiembre 2011

En el trabajo...

(Suena el teléfono, sobre las 8 y media de la mañana más o menos)

- ¿Sí?
- Oye, mira. Que no sé qué le pasa al ordenador éste, pero se reinicia cada dos por tres y ya he perdido dos veces el documento que estoy haciendo. ¿Puedes venir?
- NO!!!. NO ME DA LA GANA!!. Estoy cansado de que las mujeres sólo me llaméis cuando necesitáis algo, por el interés. Y cuando termino, si te he visto no me acuerdo. Ni un "gracias", ni un "qué bien lo has hecho". ¿Es que no os dais cuenta de que yo también tengo corazón? (cuelgo)

(5 minutos después. Ahora soy yo el que llamo)

- Marta, venga, ¿qué te pasaba?
- No... Déjalo. Si ya se ha solucionado solo... Ya he terminado la carta que...
- CLARO, CLARO, ahora la señorita se lo monta ella sola. ¿no?. Pues, ¿sabes lo que te digo? Que la próxima vez que necesites de mis servicios, NO ME LLAMES. Que te tengo muy mal acostumbrada, coño!! ¿Que crees? ¿Que con sólo chascar los dedos ya me tienes a tu disposición? PUES ESO VA A CAMBIAR!!! (y vuelvo a colgar)

(5 minutos después. Vuelvo a llamar a Marta)

- ¿Marta?
- No, soy Juani. No sé qué le pasa a Marta. Se ha ido casi llorando a echar un cigarro.

Y es que hay días que me levanto un poquito cabrón.

(P.D.: Ni que decir tiene que me he pasado el resto de la mañana pidiendo perdón a Marta y tratando de explicarle que todo había sido una broma)

No hay comentarios: