24 agosto 2011

Alma de fotógrafo

Hay quien sabe tanto de fotografía que es capaz de describir al detalle y con toda minuciosidad la técnica necesaria para la foto perfecta. El encuadre, el ángulo, el enfoque, el tiempo de exposición, la apertura del diafragma... Y tras muchos años de (obsesiva) práctica, ensayo, error y autocrítica, obtiene instantáneas técnicamente perfectas.

Hay quien ama tanto la fotografía, que sólo con mirar una cámara es capaz de imaginar hasta el último ápice de luz y sentimiento que captó la lente, sin importarle si la técnica fue la acertada o si el tiempo de exposición fue el correcto. Lo que importa es la historia. Aquello que no se ve, pero se intuye.

Sí, para esta gente especial, lo importante es el momento, ese instante que diferencia una fotografía de una postal. Esas personas que aman la fotografía la llevan muy dentro, y la sola observación de una vieja cámara les evoca tiempos e historias que al resto de los mortales se nos escapa, perdidos en lo cotidiano, viendo, pero sin ser capaz de encontrar ese detalle que hace de ese momento algo único.

Porque hay quien sabe hacer fotos y hay quien ve el mundo a través de una lente, con alma de fotógrafo, aunque no lleve una cámara encima.

Como cuando uno descubre, no sin cierta sorpresa y un punto de admiración, un artículo como éste, de un tipo cualquiera, una tarde cualquiera....

2 comentarios:

Jose Gomez Cualquiera dijo...

No hagas eso sinverguenza que me muero de vergüenza. Muchas gracias tio. Abrazos!

Josh dijo...

Je, je, je... Se siente compañero. Cuando algo tiene calidad, es de obligación darlo a conocer. Abrazos!!