07 junio 2007

Maldito estrés

Vengo leyendo desde hace algún tiempo, en publicaciones médicas especializadas, artículos sobre el estrés al que estamos sometidos cada día, que puede venir motivado por muchas causas: exceso de trabajo, malas condiciones económicas, problemas laborales, familiares, etc. Y, evidentemente, el pernicioso efecto que dicho ritmo produce sobre nuestras vidas y nuestra salud.

Hoy, en 20 minutos, publican que uno de cada cinco trabajadores en el mundo trabaja demasiadas horas, y que en España, el 12% de los trabajadores lo hace en condiciones "intensas". Y es para reflexionar: síndromes de "burnout" (el "estar quemado" de toda la vida), problemas familiares, de salud, irritabilidad, prisas, errores en el trabajo, estados de ansiedad. En definitiva, estrés.

Si hay algo que odio son las prisas, esa sensación de que nos falta tiempo para hacer las cosas, de que no hay bastantes horas en el día para terminarlo todo. Corres para llegar al trabajo, para terminar una tarea, para recoger a los críos del colegio, para comer ... para lo que sea. En concreto, en el trabajo, la frase que más odio es cuando alguien te dice eso de "Esto es ... para ayer!!!". Es que me revuelve el hígado, por no ser más grosero.

Bueno, pues si era para ayer, qué se le va a hacer. No se pudo. Sin embargo, ésa desazón nos va embargando hasta que llega un momento en que el estrés te domina: no estás tranquilo en ningún momento porque parece que siempre te han quedado cosas por hacer o, lo que es peor, que podías haber hecho algo más productivo con el tiempo de que dispones.

Y eso, señores, es una patología, y es peligrosa.

Y digo yo... ¿Merece la pena perder la salud y el humor por culpa de las presiones a las que nos vemos sometidos a diario?. Es más... Salvo situaciones extremas, como enfermedades o desgracias personales graves, ¿merece la pena hacer de nuestra vida un infierno por esos problemas cotidianos?

Así que me voy a permitir humidemente darnos (me incluyo, por supuesto) un consejo: tomémonos la vida con más calma y aprendamos a perder el tiempo y a disfrutar (al fin y al cabo no vamos a salir vivos de ella).

Y como muestra, un botón. Hasta el conejito de Alicia va aprendiendo. Hoy nos lleva con Carmen Electra y sus amigas, que se han animado a sacar un vídeo donde cantan una bonita canción (+18)(clic en el conejito).

Bueeeeno. Bonita, lo que se dice bonita, no es que sea, pero... relamente... ¿a quién le importa?

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